Ingredientes Tres contramuslos de pollo con piel 120 gr de pan Una cuña de parmesano Dos o tres dientes de ajo (al gusto) Cinco filetes de anchoas en conserva 50 ml de limón (aprox. zumo 1 limón) 100 ml de aceite Un yogur natural sin azúcar Una cucharada de romero 250 gr de lechuga Sal y pimienta Elaboración Precalienta el horno a 200º C. En una bandeja, pon los contramuslos y el pan troceado toscamente a pellizcos. Pon un chorreón de aceite, sal, pimienta y el romero. Mézclalo todo y asegúrate de que no hay ningún trozo debajo de los contramuslos. De esta forma, a la vez que se vaya haciendo la carne los trozos de pan se tostarán y absorberán la salsita que va a soltar el pollo. Mételo al horno durante una hora. El pollo y los croutons ya están en marcha. Mientras tanto, ve haciendo la salsa César. En un mortero, maja los ajos y los filetes de anchoa hasta que quede una pasta homogénea. Una vez lo tengas, mezcla en un cuenco (en este orden) el yogur, el limón, el aceite, la pasta del mortero y, por último, el parmesano. Resérvala. Cuando pase la hora de horno, el pollo y los croutons deberían tener un aspecto parecido a este. Reserva los croutons, reserva la piel crujiente para decorar y desmenuza los contramuslos. Lava la lechuga, sécala muy bien y mézclala con la salsa César. Emplata poniendo un poco de la lechuga aliñada en el plato y repartiendo por encima los crujientes croutons, el delicioso pollo y, para terminar, la piel crujiente del pollo y unas lascas de parmesano. Una ensalada de lujo que está al alcance de todos. ¡A comer como reyes! |